jueves, 3 de octubre de 2013

PI El Orden Del Caos: Lo bueno, lo malo y lo feo.


Hola otra vez y siempre, a ustedes mi siempre fieles forasteros anónimos. Hoy les presento una critica al juego mental que nos ofrece el afamado director Darren Aronofsky que también dirigió El Cisne Negro y El Luchador en fin un genio total.

Esta es de esas películas que son difíciles de encontrar en este vago y mediocre mundo, es un increíble y complejo trabajo con un simple trama que se acabaría volviendo en un dolor de cabeza. Max Coen un talentoso mate matemático intenta descubrir los patrones ocultos de la bolsa, pero su desespero y obsesión, sumado  a una rara enfermedad, harán de su vida un caos.








Lo bueno.
Esta película la describiré en pocas palabras una explosión dentro de tu cerebro que hara que tus neuronas se revuelvan y se vuelvan locas (Demasiado exagerado) un suspenso psicológico único que nos da una cantidad de misterios o mejor dicho matemáticamente incógnitas que se responde con mas incógnitas. Resultado: Increíblemente genial!



Lo malo.
Un par de puntos vagos no hacen daño a ninguna pelicula, en fin esta tiene algo que es una espada de doble filo el blanco y negro a pesar de que este es un detalle exclusivo de la pelicula para meterte mucho mas psicologicamente en la trama, hace ver a la pelicula como si fuera de la epoca de Chaplin y la gente poco cinefila que piensa de eso: Aburrido! En fin esta pelicula fue hecha para gente que la sepa apreciar. Otro cosa que quiero discutir es la actuacion de Sean Gullette...Es genial y eso apaga a las demas actuaciones
.

Lo mejor.
Podríamos decir que todo y cada uno de los detalles del filme fueron premeditadamente arreglados y encajados uno por uno a la perfección de tal manera que el resultado es una película la cual tiene un compás y cierto orden en ese caos psicológico el cual nos mete de una manera impresionante en la trama y nos mueve a la alocada dimensión de Max Coen.


Conclusión.
Una banda sonora estrechante y que sincroniza a la perfección con cada pequeño momento de la película, un actor que explota al máximo la mente del personaje y un director que solo se encuentra de uno en un millón.